El emprendimiento en Ecuador

El Global Entrepreneurship Monitor (GEM) es uno de los proyectos de investigación más importantes a nivel mundial en el tema de emprendimiento.
En el año 2016, 66 países fueron parte del estudio. Países que representan economías en diversas fases de desarrollo. Dicho proyecto fue que fue iniciado en 1999 por el Babson College y la London Business School; en el se miden los niveles de emprendimiento de los países para descubrir factores que faciliten o dificulten el emprendimiento, se evalúa a qué nivel el emprendimiento influye en el crecimiento económico, entre otros.

De acuerdo al GEM del 2016 Ecuador es el país con la TEA más alta en la región, y el segundo entre los 66 países participantes ( Actividad Emprendedora Temprana**), tomando en cuenta que nuestra cultura es favorable al emprendimiento.

Un 42.66% son potenciales emprendedores, es decir adultos podrían considerar emprender en un lapso de seis meses. Sin embargo, no todo el potencial emprendedor se concreta; el temor al fracaso se convierte en algunos casos en una barrera para emprender. El 32% de la población considera que el miedo al fracaso impediría emprender.
Un factor importante en el ámbito del emprendimiento es también la motivación del emprendedor; es decir, qué lo ha impulsado a crear una empresa. En 2016, la motivación por oportunidad supera a la necesidad para emprender. Un 20.8% de la población adulta afirmó haber emprendido aprovechando una oportunidad, mientras que un 8.9% lo hizo por necesidad. Entre los emprendedores por oportunidad, el 22.5% lo hizo para mejorar ingresos actuales, el 35.2% para obtener mayor independencia y el 42.3% por ambos motivos.

En cuanto a ubicación aproximadamente el 64% de los emprendedores se ubican en áreas urbanas.
En relación al género hombres y mujeres emprenden por igual, sin embargo, se observan diferencias en cuanto a motivación; la proporción de hombres que emprenden por oportunidad es superior a la de mujeres, mientras que hay más mujeres que emprenden por necesidad.

En la TEA predomina el grupo de adultos de entre 25 y 44 años. Sin embargo se observa una mayor proporción de mujeres de la generación del milenio que declaran emprender por mejorar ingresos y tanto hombres como mujeres en igual proporción manifiestan hacerlo en búsqueda de independencia.

Con relación a la educación, predominan los emprendedores que han concluido la educación primaria, 32%, y la educación secundaria, 33%. Los grupos con educación post secundaria y universitaria completa muestran las menores tasas de emprendimiento por necesidad

El impacto que generan los negocios ecuatorianos en cuanto a creación de empleo es bajo, tanto así que el 72.8% de los emprendimientos son unipersonales y con bajas expectativas de generación de empleo.
El 92% de los emprendimientos de la TEA no tienen clientes internacionales.

Las cifras del 2016 muestran que la intención de emprender ha sido alta. Sin embargo, sólo un 22% de la población adulta ha logrado transformar estas intenciones en acciones concretas.

A partir del 2013 se observa una brecha entre el porcentaje de emprendedores en la TEA y los negocios establecidos. Se evidencia que existen dificultades para que los emprendedores nacientes sobrepasen la barrera de los 3 meses de operación.
Las razones principales para cerrar un negocio en el 2016 fueron: razones personales, otra oportunidad de negocio, problemas de financiamiento, que el negocio no era lucrativo u oportunidad de vender el negocio.

En resumen los ecuatorianos emprenden fácilmente entre los 25 y 44 años de edad, sin una clara distinción de género, sin embargo existen dificultades que impiden que los emprendimientos sobrevivan y se posicionen como negocios establecidos, sus ventas se quedan dentro del país, se concentran en áreas urbanas y en personas quienes al menos han concluido la educación primaria.

*Fuente: http://www.espae.espol.edu.ec/wp-content/uploads/2017/06/ReporteGEM2016.pdf
**Porcentaje de la población adulta (mayores a 18 años) que está en el proceso de iniciar un negocio (emprendedor naciente), o ya es dueño o administrador de un negocio nuevo que ha estado en marcha durante menos de 42 meses.